El agente especial Strahm está muerto, y el detective Hoffman (Costas Mandylor) se ha erigido como único heredero del legado de Jigsaw (Tobin Bell). Sin embargo, cuando el FBI estrecha el círculo en torno a él, Hoffman se ve obligado a poner en marcha un juego con el que el gran plan de Jigsaw cobrará todo su sentido.